Consenso Latinoamericano de Lubricantes Oculares y Ojo Seco — clasificación, diagnóstico y manejo basados en evidencia latinoamericana
Definición
El consenso LUBOS propone una definición práctica y clínicamente operativa adaptada a la realidad latinoamericana.
El ojo seco es una enfermedad multifactorial que afecta la superficie ocular y se caracteriza por una alteración en la homeostasis de la película lagrimal. Puede tener un origen evaporativo, hiposecretor o mixto. Está acompañado por diversos grados de síntomas oculares y/o visuales y/o signos, donde la inestabilidad de la película lagrimal y factores como la hiperosmolaridad, la inflamación, el daño tisular y las anormalidades neurosensoriales, juegan un rol importante en su etiopatogenia. El estilo de vida y las condiciones ambientales son elementos desencadenantes o agravantes de la enfermedad.
Disfunción de las glándulas de Meibomio (DGM) como causa principal. La capa lipídica deficiente acelera la evaporación de la película lagrimal.
Deficiencia en la producción acuosa de la lágrima. Asociado a enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren y a factores iatrogénicos.
Combinación de componentes evaporativos e hiposecretores. La forma más frecuente en la práctica clínica, con manejo terapéutico más complejo.
Síntomas
El ojo seco puede presentarse de formas muy distintas. Estos son los síntomas más frecuentes — puede tener uno o varios a la vez.
Sensación de calor o escozor en los ojos, especialmente en ambientes secos o con viento.
Sensación de tener algo dentro del ojo, como un cuerpo extraño que no desaparece.
Paradójicamente, el ojo seco puede producir mucho lagrimeo como reacción de defensa del organismo.
Borrosa intermitente que mejora al parpadear; empeora tras lectura prolongada o uso de pantallas.
Molestia al estar en ambientes muy iluminados o al mirar directamente fuentes de luz.
Enrojecimiento ocular que puede empeorar al final del día o tras tiempo frente a pantallas.
Los párpados pegados o sensación de irritación al abrir los ojos por la mañana.
Los síntomas aumentan al leer, usar computadora o ver televisión por períodos prolongados.
Factores de riesgo
Ciertos factores aumentan la probabilidad de desarrollar ojo seco. Conocerlos ayuda a tomar medidas preventivas a tiempo.
Reducimos el parpadeo hasta un 60% al usar computadora, teléfono o tablet.
La producción lagrimal disminuye naturalmente con la edad. Es más frecuente en adultos mayores.
Las mujeres tienen mayor prevalencia, especialmente durante la menopausia por cambios hormonales.
El uso de lentes de contacto puede reducir la oxigenación y humedad de la superficie ocular.
Antihistamínicos, antidepresivos, anticonceptivos y diuréticos pueden reducir la producción lagrimal.
Climas secos, aire acondicionado, calefacción y viento directo aceleran la evaporación de las lágrimas.
La cirugía de catarata, LASIK y otras cirugías pueden alterar temporalmente la película lagrimal.
Artritis reumatoide, lupus, síndrome de Sjögren y diabetes se asocian con mayor riesgo de ojo seco.
Cuándo consultar
El ojo seco es tratable. Reconocer cuándo buscar atención especializada es importante para evitar daño a la superficie ocular.
Dolor ocular intenso, pérdida de visión, ojos muy rojos o secreción amarilla — estos síntomas requieren atención urgente y pueden indicar otra condición ocular.
Los síntomas persisten por más de 2 semanas sin mejorar, aun con lágrimas artificiales de venta libre.
La visión borrosa interfiere con sus actividades diarias: lectura, conducción o trabajo frente a pantallas.
Experimenta fotosensibilidad importante o dolor al abrir los ojos en ambientes con luz normal.
Tiene factores de riesgo conocidos como enfermedades autoinmunes, medicamentos que resecan el ojo o cirugía ocular reciente.
Usa lentes de contacto y nota irritación persistente, enrojecimiento o intolerancia al lente.
Los síntomas afectan su calidad de vida: sueño, trabajo o actividades de esparcimiento.
Estilo de vida
Pequeños cambios en el día a día pueden reducir significativamente los síntomas del ojo seco y mejorar su comodidad visual.
Cada 20 minutos frente a pantallas, descanse la vista mirando a una distancia de 6 metros durante 20 segundos. Esto reduce la fatiga y estimula el parpadeo.
Al usar dispositivos digitales, recuerde parpadear con frecuencia. Puede ser útil pegar una nota en su monitor como recordatorio.
Mantener la humedad ambiental entre 40-60% reduce la evaporación de las lágrimas, especialmente en climas secos o con calefacción/aire acondicionado.
Oriente los ventiladores, salidas de aire acondicionado y calefacción para que no apunten directamente a su cara o a la de sus compañeros.
Si las usa más de 4 veces al día, elija presentaciones sin conservadores (monodosis o con sistemas preservantes especiales) para no irritar más el ojo.
La higiene palpebral diaria con compresas tibias y limpieza del borde del párpado ayuda a mantener las glándulas de Meibomio funcionando correctamente.
Fisiopatología
La fisiopatología del ojo seco según el consenso LUBOS se articula en torno a un ciclo vicioso de inflamación, daño e inestabilidad de la película lagrimal.
Clasificación
El sistema LUBOS clasifica la enfermedad del ojo seco en cuatro niveles según la integración de síntomas (OSDI), signos biomicroscópicos y parámetros funcionales.
| Nivel | Denominación | OSDI | TBUT (seg) | OSS (SICCA) | DGM (Meibomio) | Criterios Plus |
|---|---|---|---|---|---|---|
| LUBOS 0 | Sin criterios diagnósticos | < 13 | > 10 s | 0–2 | Normal | Ninguno |
| LUBOS I | Leve | 13–22 | 8–10 s | 3–4 | ++ Leve | Ninguno |
| LUBOS II | Moderado | 23–32 | 5–7 s | 5–8 | +++ Moderado | Ninguno |
| LUBOS III | Severo | ≥ 33 | < 5 s | 9–12 | ++++ Severo | Ninguno |
| LUBOS IV Plus | Avanzado / Alto riesgo | Variable | Variable | Variable | Variable | ≥1 criterio Plus* |
*Criterios LUBOS IV Plus: daño irreversible de la superficie ocular · Schirmer I = 0 mm/5 min · lagoftalmos con erosión/defecto epitelial · simbléfaron > 1/2 superficie corneal · anestesia corneal · queratinización corneal > 50%.
Regla de clasificación: Se asigna el nivel más alto cuando ≥2 criterios alcanzan la misma severidad. De lo contrario, se utiliza el máximo criterio individual. La presencia de cualquier criterio Plus reclasifica el ojo como LUBOS IV.
Diagnóstico
El algoritmo integra historia clínica, cuestionarios validados y exploración biomicroscópica en un enfoque estructurado por niveles de afectación.
El cuestionario OSDI (Ocular Surface Disease Index) evalúa 12 preguntas sobre síntomas oculares y visuales en las últimas semanas. Escala de 0–100: leve 13–22, moderado 23–32, severo ≥33.
Mide la estabilidad de la película lagrimal. <5 seg = severo · 5–7 seg = moderado · 8–10 seg = leve. Parámetro clave del componente evaporativo.
Evalúa el daño epitelial con verde de lisamina (conjuntiva nasal y temporal) y fluoresceína (córnea). El puntaje OSS total oscila de 0 a 12.
Se evalúa la expresión y calidad del meibum. Gradación de normal a ++++ (severo). La disfunción meibomiana es la causa más frecuente de ojo seco evaporativo.
| Zona | Colorante | Puntos/zona | Grado 0 | Grado 1 | Grado 2 | Grado 3 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Conjuntiva nasal | Verde lisamina | 0–3 | <10 puntos | 10–32 | 33–100 | >100 |
| Conjuntiva temporal | Verde lisamina | 0–3 | <10 puntos | 10–32 | 33–100 | >100 |
| Córnea | Fluoresceína | 0–3 (+extras) | 0 puntos | 1–5 | 6–30 | >30 |
| Puntos adicionales córnea | +1 parches confluentes · +1 área pupilar · +1 filamentos (máx total OSS: 12) | |||||
Manejo
El tratamiento se escala según el nivel de gravedad determinado por la clasificación LUBOS, integrando lubricantes, antiinflamatorios y procedimientos.
Optimización del ambiente, higiene palpebral, pausas en uso de pantallas, evaluación de medicamentos desencadenantes. Sin lubricantes de rutina pero con vigilancia activa.
Sustitutos lagrimales sin conservantes (polímeros hidrosolubles). Evaluación del perfil evaporativo/hiposecretor para selección del lubricante. Educación sobre factores de riesgo. Higiene palpebral si hay DGM leve.
Lubricantes multicomponente con lípidos y/u osmoprotectores según el perfil. Antiinflamatorios tópicos (ciclosporina, lifitegrast) si hay evidencia de inflamación. Sueros autólogos en casos seleccionados. Tratamiento activo de DGM.
Escalonamiento terapéutico completo: inmunomoduladores, oclusión de punto lagrimal, lentes esclerales, semaglutida / secretagogos. Búsqueda activa de comorbilidades sistémicas. Referencia a subespecialistas de superficie ocular.
Indicaciones quirúrgicas: transplante de conjuntiva, membrana amniótica, tarsorrafia. Trabajo multidisciplinario (reumatología, neurología, dermatología). Estrategias de rehabilitación visual. Seguimiento estrecho a largo plazo.
Lubricantes oculares
Los polímeros hidrosolubles sintéticos y naturales empleados en formulaciones lubricantes oftálmicas actúan sobre las principales causas etiológicas del ojo seco.
Polímeros que aumentan viscosidad y reponen la capa acuosa. Combinados con electrolitos reproducen la composición acuosa natural.
Beneficiosos para estabilizar la capa lipídica, deficiente en la mayoría de pacientes con ojo seco evaporativo.
Contrarrestan la hiperosmolaridad lagrimal. Los sustitutos hipotonicos ofrecen una estrategia complementaria para normalizar la osmolaridad.
Previenen la apoptosis celular por estrés oxidativo. Se requieren más estudios clínicos para validar su eficacia en signos objetivos.
Reducen la expresión de factores proinflamatorios. Moduladores de la superficie ocular, especialmente beneficiosos en el post-quirúrgico.
Propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes. Promueve la recuperación de la superficie ocular y reduce citocinas proinflamatorias.
Declaración del consenso
Los panelistas del consenso LUBOS elaboraron los siguientes conceptos clave para orientar la elección de lubricantes oculares en la práctica clínica.
Herramienta clínica
Ingresa los parámetros clínicos para obtener automáticamente la clasificación LUBOS del ojo derecho, izquierdo y del ojo más afectado.